Política
El amor es ciego

Constantino Rizzo: el asesor que mueve los verdaderos hilos detrás de la administración de Las Heras

Constantino Rizzo es el flamante asesor detrás de las decisiones de Carambia.

Constantino Rizzo es abogado y proviene de la provincia de Córdoba. Cuando asume el intendente Carambia, modifica el reglamento interno de la Municipalidad y convierte a este extraño personaje en su asesor privado haciendo que este perciba  un  sueldo igual al del propio Intendente.

En este sentido, Rizzo fue socio del mandamás de Las Heras en varios emprendimientos a lo largo de los años y fuentes cercanas cuentan que los une algo más que una amistad.

El abogado, tiene un perfil totalmente bajo y es esquivo a la difusión de su imagen y le confiesa  a los más íntimos que su función es la de realizar "los negocios sucios dentro de la municipalidad de Las Heras".

Si bien la vida personal del intendente es un tema suyo propio, esto se ve perjudicado cuando se mezcla lo personal con lo público y es ahí donde Rizzo, un asesor de origen cordobés que  no entiende absolutamente nada de la idiosincrasia Santacruceña, arrastra a Carambia a cometer todo tipo de tropelías y atropellos debido a su fuerte influencia.

José María que tanto escucha y obedece a este oscuro personaje que en una ocasión lo arrastro a  no atender al Superior Tribunal de Cuentas de la Provincia y ahora llevado por sus "sabios" consejos Rizzo hizo que se desatara una feroz interna y le abrió varios frentes de batalla con los Sindicatos de la Provincia a los que se suman ahora  los gremios que nuclean a los agentes de prensa y medios de difusión provinciales entre otros.

No se sabe a ciencia cierta cuáles son los supuestos dones del cordobés, que hace que el polémico jefe comunal haya caído en semejante escándalo provincial que lo pone en riesgo ya no de jugar en la elección a gobernador, como aspira, sino que lo ubica en un lugar donde hasta podría perder la propia intendencia municipal. El amor es ciego y a veces nos trae muchas complicaciones  y no siempre se presenta  acompañado de alegrías.

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